Neanias

Dels meus mestres n'he après molt; dels companys, més; dels meus alumnes, més encara.

Hypatia, la otra gran alejandrina

Publicat per neanias a 10 Novembre 2009

La película de Alejandro Amenábar ‘Ágora’ provoca un alud de publicaciones sobre la gran erudita y aviva la controversia en torno a su figura. La astrónoma y filósofa vivió una época crucial marcada por la intolerancia

Entre Cleopatra y Justine, la antigua reina y el personaje moderno de Lawrence Durrell, está Hypatia, la otra gran alejandrina. Juntas, las tres mujeres representan perfectamente el alma de Alejandría, la capital de los Ptolomeos -con los inigualables Biblioteca y Museo, el alto Faro y el Soma, la resplandeciente tumba del fundador, Alejandro Magno- pero también la ciudad arruinada de innumerables calles en las que se arremolina el polvo de la historia, la ciudad de las rencillas religiosas, la decrépita y melancólica del Viejo (Kavafis), la ciudad recreada por E. M. Forster, la ciudad, en fin, “de las cinco razas, cinco lenguas, una docena de religiones, el reflejo de cinco flotas en el agua grasienta, más allá de la escollera, pero con más de cinco sexos”, como la describió Durrell en su Cuarteto. Alejandría… con Atenas y Roma la gran partera de nuestra civilización y el crisol de tantos sueños, amores y maravillas.

Si Cleopatra representa la gran Alejandría de la antigüedad clásica y el momento emblemático en el que la historia se adhiere al mito para no dejar de reencarnar hasta Hollywood con esfinges, senos y áspides, la ficticia Justine simboliza la metrópoli de devastados romanticismo y literatura, la que huele a podredumbre y a Jamais de la vie -el perfume del personaje- y que no se atalaya desde ningún lugar mejor que desde la terraza del Cecil Hotel, abierta a los viejos puertos donde duermen sumergidas las ruinas de palacios y templos. A distancia de una y de otra, de Cleopatra y de Justine, tan diferente de ambas, Hypatia, científica, filósofa, unos dicen que virgen (otros que promiscua), es el arquetipo de una tercera Alejandría, la que, suspendida en el fiel de la historia, envuelta en un clima de catástrofe y fanatismo, se aferra un último momento a su evanescente grandeza intentando reinventarse a sí misma para precipitarse luego en el caos, la oscuridad y la sinrazón, las sombras y la decadencia que serán ya para siempre, también, su herencia.

Ahora, la nueva película de Alejandro Amenábar, Ágora, ofrece para un público amplio por primera vez (si exceptuamos aquella serie televisiva de Carl Sagan, Cosmos, que dio a conocer a mucha gente en los años setenta el nombre de la pensadora y científica) la figura de Hypatia. Es un propósito noble que de entrada sólo cabe alabar y que ha provocado un estimable y curioso fenómeno de hypatismo que se traduce en un asombroso brote de publicaciones sobre la astrónoma, especialmente en el género de la novela histórica -también interesantes biografías como la de Dzielska en Siruela o la reivindicativa monografía a cargo de un grupo de jóvenes científicas españolas (editorial Hipatia, 2009)-. Ágora, hay que recordarlo, es una ficción cinematográfica, sujeta a las convenciones del género (el filme se centra en un personaje imaginario, el esclavo Davo, enamorado de la protagonista), pero ya ha creado controversia entre los que creen que se trivializa, adultera y falsifica la vida y la obra de Hypatia.

En realidad, no tiene sentido ponerse muy estupendos sobre el particular, porque no es mucho lo que sabemos a ciencia cierta de esa extraordinaria mujer a la que, para turbación de los amantes de Egipto, encarna en Ágora Rachel Weisz, la misma actriz que hizo de princesa Nefertiti (sic) en The Mummy returns, aunque aquí está mucho más serena, más filósofa, claro, y viste el adusto tribon y no los sensuales corpiños de fantasía faraónica de la película de Stephen Sommers.

Hypatia nació alrededor de 355 en Alejandría, en plena élite académica de la ciudad, pues era hija de Theon, el último gran nombre que puede asociarse con el célebre Museo, una de las grandes señas de identidad intelectual de la metrópoli. La chica colaboró con su padre, a cuyo lado aprendió astronomía, matemáticas y otros saberes, inclinándose, al parecer, especialmente por la filosofía. Encontramos su nombre por primera vez en los comentarios de Theon al Almagesto de Ptolomeo en los que consta -y podemos vislumbrar el orgullo del sabio progenitor a través de la niebla de los siglos- la anotación: “Edición revisada por mi hija Hypatia la Filósofa”. No ha sobrevivido ninguna de las obras originales de Hypatia pero una fuente nos dice que “era por naturaleza más refinada y talentosa que su padre”. Vaya usted a saber. Fue una matemática brillante, que escribió comentarios a, por ejemplo, la Arithmetica, la compleja obra del inventor del álgebra, Diofanto de Alejandría (el sabio en cuyo epitafio figura un simpático problema matemático para dilucidar su edad). No hay evidencia de que Hypatia fuera miembro del Museo ni “la última bibliotecaria”, y ya ni digamos una belleza, como algunos la han considerado.

La astrónoma vivió en un momento en que las grandes instituciones de la ciudad, que había sufrido los avatares de la historia (como el odio de Caracalla) y, en 365, un gran terremoto seguido de un tsunami, estaban en decadencia y sus monumentos -la gran Biblioteca, el Faro, la tumba de Alejandro- desaparecidos o en ruinas. Sabemos que montó su propia escuela, donde impartió enseñanzas de ciencias pero asimismo de ética, ontología y filosofía (las enseñanzas de Pitágoras, de Platón y el neoplatonismo de Amonio Sacas -ex estibador, lo que hay que ver, de los muelles alejandrinos- y Plotino), en un clima que nos la muestra también como algo cercano a lo que hoy denominaríamos un maestro de vida o incluso un gurú. Entre sus alumnos, muchos de ellos aristócratas y gente influyente, estuvo Sinesio de Cirene -que llegó a ser obispo en la Cirenaica-, del que se conservan 156 cartas en las que habla de la vida en la ciudad y que son la mejor fuente de lo poco que se conoce sobre Hypatia. En una de ellas, explica entusiasmado: “Hemos visto con nuestros ojos, hemos escuchado con nuestros oídos a la señora que legítimamente preside los misterios de la filosofía”.

Durante años se quiso ver a Hypatia como la última pagana, irreductible, enfrentada al cristianismo hirsuto representado por héroes como San Antonio que consideraba bañarse pecaminoso y en consecuencia era llevado a través de los canales del Delta por un ángel. El brutal asesinato de la erudita a manos de una turba de fanáticos en marzo del 415 habría sido un martirio y la manifestación de la victoria definitiva de una religión sobre otra, un hecho similar a la precedente destrucción del Serapeum y de la estatua de Serapis -y de los fondos supervivientes de la Biblioteca que allí se guardaban-, que marcó el fin del paganismo. Forster abonaba esta teoría que en realidad no se sostiene, pues Hypatia siguió en activo tras la radical clausura del templo, congregaba entre sus alumnos tanto a paganos como a cristianos, predicaba la moderación y se mantenía al margen de los peligrosos conflictos doctrinarios. Su muerte, a los 60 años (y no cuarentona), fue más bien producto de envidias políticas en el seno de una lucha por el poder.

La gran influencia de Hypatia en la vida alejandrina -el prefecto Orestes, cristiano, asistía a sus clases- molestaba al ambicioso nuevo obispo de la ciudad, Cirilo, elegido en el 412 y que ya había provocado disturbios soltando a los monjes de la Tebaida en la ciudad contra los judíos y las autoridades. Parece que fue él el que difundió la especie de que la astrónoma practicaba la magia negra y la brujería (sabía usar un astrolabio, lo que nos puede parecer raro hasta a nosotros) y el que incitó a la caterva de parabolanos -auténticos talibanes cristianos- a que detuvieran su carro aquel funesto día cerca del viejo Cesareum, le arrancaran la ropa, la arrastraran hasta el edificio convertido en iglesia y la desollaran con afilados fragmentos de cerámica. Desgraciadamente no hubo, como en el filme, un fiel Davo que le diera una muerte misericordiosa. Los despojos de la filósofa fueron llevados al Kinaron, fuera de las murallas y quemados.

No cabe sino recibir el regreso de Hypatia, y su ejemplo, con alegría. Un personaje femenino extraordinario, libre, que destacó en un tiempo en el que la mujer tenía poco o ningún acceso al conocimiento y a la fama. La primera científica conocida. La postrera llama de la sabiduría y la tolerancia en un mundo embrutecido que se despeñaba en la barbarie. Un faro en fin de la ciudad que, esplendorosa en su ruina, continúa iluminándonos.

JACINTO ANTÓN
El Pais
09/10/2009

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La ciudadanía es víctima del marketing del miedo

Publicat per neanias a 10 Novembre 2009

Entrevista a Miguel Jara, periodista especialitzat en investigació de temas de salud y ecologia

 

Ocho años de investigación, ¿cuál es su conclusión?
Vivimos en un mundo donde las personas importan muy poco.

Triste conclusión.
… Donde descaradamente se da rienda suelta a los negocios que atentan contra la salud de las personas, contaminaciones de todo tipo que influyen en nuestra calidad de vida.

¿Y aparecen nuevas enfermedades?
Sí, hipersensibilidad a los productos químicos que nos rodean y enfermedades producidas por la contaminación electromagnética, la gran carga de microondas que estamos sufriendo desde hace 15 años con la expansión de la comunicación inalámbrica.

¿De qué porcentaje de enfermos estamos hablando?
De un 15% en España de enfermos por sensibilidad química múltiple, enfermedad no reconocida aquí pero sí en otros países avanzados, como Suecia. El 5% de estos enfermos ha desarrollado síndrome de fatiga crónica y fibromialgia; el resto, alergia, asma, hiperactividad en niños, alzheimer, parkinson y distintos cánceres.

¿Qué productos químicos las causan?
Los que ingerimos: pesticidas y todo tipo de aditivos químicos como conservantes y saborizantes; los que respiramos en las ciudades, donde el aire esta cargado de metales pesados; y todos los barnices, pinturas, cosméticos, perfumes, productos de limpieza…

¿En qué consiste la hipersensibilidad a los campos electromagnéticos?
Hay personas que ya no aguantan la carga de contaminación electromagnética que se está emitiendo en las grandes ciudades y reaccionan con una enfermedad crónica llamada síndrome de las microondas.

¿Cuáles son sus síntomas?
Dolores de cabeza, mareos, vértigos, insomnio, y puede derivar en cánceres y leucemia en niños. Está todo documentado con estudios científicos multinacionales. En Francia se ha creado una zona blanca, sin antenas de telefonía móvil ni ningún campo electromagnético cercano, refugios para las personas que padecen esta enfermedad.

También ha investigado el síndrome del edificio enfermo.
He documentado los casos de lipoatrofia semicircular que hubo en la torre Agbar, en edificios de La Caixa y en Telefónica Madrid. Desaparece la grasa de los muslos y aparece un semicírculo en el que la piel queda hundida. Lo producen las mesas metálicas que se hallan en campos electromagnéticos fuertes: móviles, wi-fi, unido a la falta de ventilación: el aire acondicionado cambia la composición del aire, lo electrifica.

¡. ..!
Vivimos en una sociedad enferma. Hay más de 104.000 productos tóxicos liberados en el medio ambiente y los niños nacen con una carga tóxica: entre 40 y 60 productos químicos que heredan de sus madres.

También habla usted de enfermedades creadas por la industria farmacéutica.
Para vender más medicamentos tipifican como enfermedad la timidez y la llaman fobia social, o inventan el trastorno oposicionista desafiante compulsivo reconocido oficialmente en el DSM4, la biblia de la psiquiatría, y que no es más que la rebeldía de los niños.

¿La rebeldía se medica?
Se trata con fármacos tipo Retalin. Otro trastorno definido es el incumplimiento terapéutico, es decir: decidir no seguir el tratamiento del médico está conceptualizado como una enfermedad.

¿Crisis en la industria farmacéutica?
Muy grave, están venciendo las patentes más rentables y no están descubriendo nuevas moléculas para producir y patentar medicamentos al ritmo que necesitan; lo único que les queda es el marketing del miedo.

¿Estrategia de venta?
Sí, la más usada en los últimos años para impulsar la creación de nuevas enfermedades; es lo que estamos viendo con la gripe A, o con la campaña de promoción de la vacuna contra el virus del papiloma humano: generar miedo en la población para que abrace ciertos tratamientos.

¿No le parece un hallazgo la vacuna contra el cáncer de cuello de útero?
Es la campaña de lobby de presión sobre políticos más grande de la medicina. Piense que el sector que más ha influido, a través de financiación, en los dos grandes partidos de EE. UU. en los últimos decenios es la industria farmacéutica.

Lo que hoy preocupa es la pandemia.
Con la gripe A se está repitiendo el mismo esquema de marketing del miedo que se utilizó con la gripe aviar. La OMS nos dijo que podrían morir 150 millones y murieron 250 personas. Pero vendieron mucho Tamiflu, un antiviral en el que Donald Rumsfeld (entonces secretario de Defensa) tenía muchos intereses, así que fue quien más declaraciones hizo a propósito de la pandemia.

¿Hay vacunas peligrosas?
Las que contienen tiomersal, un conservante que lleva mercurio, producto muy tóxico y común que puede causa autismo.

El Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas dijo que no hay evidencia de toxicidad.
En el 2000 hubo 4.000 demandas que relacionaban el tiomersal con el autismo de niños. En España, 70 familias han demandado al Ministerio de Sanidad por no haber avisado a la población del peligro. El tema está en la Audiencia Nacional.

IMA SANCHÍS
La Vanguardia
06/11/2009

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Louis Althusser, filósofo, asesino y santo, según un teólogo francés

Publicat per neanias a 8 Octubre 2009

Las memorias de Jean Guitton arrojan luz sobre el trágico destino del pensador marxista


El filósofo católico francés Jean Guitton, considerado como uno de los mayores pensadores vivos, acaba de encender, con la publicación de sus memorias, un poco de luz sobre un misterio y a la vez tragedia que conmovió a la Francia intelectual hace apenas ocho años: el asesinato de Helène Althusser por su marido, el filósofo marxista y maître-à-penser de la izquierda radical que protagonizó la revuelta de mayo de 1968. El teólogo, hombre de iglesia, amigo y consejero de pontífices que es Jean Guitton, presenta en su libro a Louis Althusser, que fue alumno suyo en Lyón en el bachillerato, como un místico, y le compara, en la más pura tradición de cierto pensamiento católico, a los santos.

El libro de memorias de Guitton, títulado Un siglo, una vida, dedica un capítulo entero a la amistad con Althusser y reproduce parte de la emotiva correspondencia que mantuvieron ambos filósofos, en la que se mezclan las reflexiones religiosas con las muestras de afecto.Cuenta también cómo después del asesinato y del juicio, en el que fue declarado irresponsable, Guitton consiguió que el alcalde de París, Jacques Chirac, autorizara su traslado desde el hospital donde estaba internado hasta una institución privada de las afueras de París, desde donde Althusser le ha seguido escribiendo y donde ambos amigos mantienen regulares contactos.

En las cartas de Althusser pueden leerse frases como las que siguen: “No sufra al verme tan alejado de usted en ideas. Hay muchas moradas en la casa del Padre”. “Después de un año muy activo, me siento caer en el agujero. Estoy expuesto a los cambios, incluso en el mismo momento en que creía escapar. Ésta es mi cruz”. “Mi universo de pensamiento ha sido abolido. No puedo pensar más. Para hablar en lenguaje tala [en jerga estudiantil de hace unas décadas, católico], os pido vuestra oración”.

A finales de la década de los setenta, Althusser y su esposa sufrieron una profunda crisis impregnada de elementos religiosos, según Guitton. “Vino a casa con Helène”, dice Guitton, “para decirme que ambos tenían la impresión de que la humanidad iba a entrar en una fase definitiva y que no veían más que un lugar donde esta crisis podía resolverse: este sitio era Moscú, pero más allá de Moscú, Roma”.

Así fue cómo Louis Althusser se entrevistó primero con el cardenal Garrone en Roma, y se hubiera entrevistado con Juan Pablo II de no mediar la horrible tragedia del asesinato, realizado, según los médicos, en un “delirio de amor”. “Conozco a vuestro amigo”, le dijo el Papa a Guitton, “y, ante todo, es un lógico que va hasta el final de sus ideas. Lo recibiré a gusto”.

Relación profética

La conclusión de Guitton sobre sus relaciones con el filósofo marxista es contundente: “Digo que la historia de nuestras relaciones es profética, porque creo, como Althusser, que vamos hacia un momento en que la humanidad deberá elegir entre el todo o la nada”. No parece ofrecer muchas dudas a Guitton que este Althusser, todavía hoy, “tal como ha sido él mismo siempre, profundamente idéntico a sí mismo”, entra en la categoría de los santos y de los místicos.”Helène y Louis se habían unido para consagrarse al Absoluto, abandonando todo deseo de carrera, todo honor humano”. “¿Hay una gran diferencia entre un criminal y un santo? François Mauriac y Paul Claudel no lo creían. Hay criminales que son santos en potencia, como el buen ladrón. Hay santos que saben que sin la gracia habrían podido ser criminales”.

“Otro problema que me planteó Althusser es el que ha ocupado toda mi vida: el cambio. Althusser era católico. Se convirtió en ateo y marxista. En su habitación veo las obras de Lenin al lado de las de santa Teresa de Jesús, y me planteo a este propósito la cuestión que siempre me ha inquietado: la del cambio. ¿Ha cambiado Althusser en su intimidad?”, escribe Guitton.

Desaparecido

A los ojos de Guitton, no, sino que este filósofo desaparecido del mundo, aunque no muerto, sigue siendo el joven católico que le decía en 1938, antes del campo de concentración, de conocer a Helène y de hacerse comunista: “No tengo ciertamente el conocimiento perfecto de Dios, pero tengo a menudo la impresión de hacer como quien tiene el conocimiento perfecto de Dios, pero ha perdido su amor”.

LLUÍS BASSETS, - París – 24/09/1988

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Disparad contra la Ilustración

Publicat per neanias a 30 Setembre 2009

En los últimos tiempos, algunos de los mejores profesores abandonan precipitadamente la Universidad acogiéndose a jubilaciones anticipadas. Con pocas excepciones, las causas acaban concretándose en dos: el desinterés intelectual de los estudiantes y la progresiva asfixia burocrática de la vida universitaria. La mayoría de los profesores aludidos son gentes que en su juventud apostaron por aquel ideal humanista e ilustrado que aconsejaba recurrir a la educación para mejorar a la sociedad y que ahora se baten en retirada, abatidos algunos y otros aparentemente aliviados ante la perspectiva de buscar refugio en opciones menos utópicas.

El primero de los factores es objeto de numerosos comentarios desde hace dos o tres lustros. Un amigo lo resumía con contundencia al considerar que los estudiantes universitarios eran el grupo con menos interés cultural de nuestra sociedad, y eso explicaba que no leyeran la prensa escrita, a no ser que fuera gratuita, que no acudieran a libros ajenos a las bibliografías obligatorias o que no asistieran a conferencias si no eran premiadas con créditos útiles para aprobar cursos. Aunque podría matizarse la afirmación de mi amigo, en términos generales responde a una realidad antipática pero cierta, por más que todos los implicados en el circuito de la enseñanza reconozcan que no se trata de la mayor o menor inteligencia o sensibilidad de los universitarios actuales con respecto a generaciones precedentes, sino de otra cosa.

Esta “otra cosa” es lo que ha desgastado irreparablemente a los profesores que optan por marcharse a casa. Éstos no se han sentido ofendidos tanto por la ignorancia como por el desinterés. Es decir, lo degradante no ha sido comprobar que la mayoría de estudiantes desconocen el teorema de Pitágoras -como sucede- o ignoran si Cristo pertenece al Nuevo o al Antiguo Testamento -como también sucede-, sino advertir que esos desconocimientos no representaban problema alguno para los ignorantes, los cuales, adiestrados en la impunidad ante la ignorancia, no creían en absoluto en el peso favorable que el conocimiento podía aportar a sus futuras existencias.

Naturalmente, esto es lo descorazonador para los veteranos ilustrados, quienes, tras los ojos ausentes -más soñolientos que soñadores- de sus jóvenes pupilos, advierten la abulia general de la sociedad frente a las antiguas promesas de la sabiduría. Los cachorros se limitan a poner provocativamente en escena lo que les han transmitido sus mayores, y si éstos, arrodillados en el altar del novorriquismo y la codicia, han proclamado que lo importante es la utilidad, y no la verdad, ¿para qué preferir el conocimiento, que es un camino largo y complejo, al utilitarismo de laposesión inmediata? Sería pedir milagros creer que la generación estudiantil actual no estuviera contagiada del clima antiilustrado que domina nuestra época, bien perceptible en los foros públicos, sobre todo los políticos. Ni bien ni verdad ni belleza, las antiguallas ilustradas, sino únicamente uso: la vida es uso de lo que uno tiene a su alrededor.

Esta atmósfera antiilustrada ha penetrado con fuerza también en el organismo supuestamente ilustrado y, con frecuencia, anacrónico de la Universidad. Ahí podríamos identificar la otra causa del descontento de algunos de los profesores que optan por el retiro, originando, en el caso de los mejores, una auténtica sangría intelectual para la Universidad pública, cuyo coste social nadie está evaluando. A este respecto, la renovación universitaria ha sido sumamente contradictoria en estos últimos decenios. De un lado ha existido una notable voluntad de adaptación a las nuevas circunstancias históricas, con particular énfasis en ciertas tecnologías e investigaciones de vanguardia como la biogenética; de otro lado, sin embargo, las viejas castas universitarias, rancios restos feudales del pasado, han sido sustituidos por nuevas castas burocráticas, que predican una hipotética eficacia que muchas veces roza peligrosamente el desprecio por la vertiente científica y cultural de la Universidad. En los mejores casos, por consiguiente, los centros universitarios se aproximan al funcionamiento empresarial eficaz, y en los peores, a una suerte de academia de tramposos.

Lógicamente, ni unos ni otros resultan satisfactorios para el profesor que quería adaptar el credo ilustrado al presente. Si la Universidad pública se articula sólo con intereses empresariales, está condenada a aceptar la ley de la oferta y la demanda hasta extremos insoportables desde el punto de vista científico. Los estudios clásicos o las matemáticas nunca suscitarán demandas masivas ni estarán en condiciones de competir con las carreras más utilitarias. Pero el día en que el consumo de tecnología no suscite ya ninguna curiosidad por los principios teóricos que posibilitaron el desarrollo de la técnica y la Universidad se pliegue a esa evidencia, lo más coherente será rendirse definitivamente y olvidarse de que en algún momento existió algo parecido a un deseo de verdad.

Mientras esto no suceda, al menos definitivamente, el riesgo de una Universidad excesivamente burocratizada es el triunfo de los tramposos. No me refiero, desde luego, a los tramposos ventajistas que siempre ha habido, sino a los tramposos que caen en su propia trampa. La Universidad actual, con sus mecanismos de promoción y selectividad, parece invitar a la caída. En consecuencia, los jóvenes profesores, sin duda los mejor preparados de la historia reciente y los que hubiesen podido dar un giro prometedor a nuestra Universidad, se ven atrapados en una telaraña burocrática que ofrece pocas escapatorias. Los más honestos observan con desesperanza la superioridad de la astucia administrativa sobre la calidad científica e intentan hacer sus investigaciones y escribir sus libros a contracorriente, a espaldas casi del medio académico. Los oportunistas, en cambio, lo tienen más fácil: saben que su futura estabilidad depende de una buena lectura de los boletines oficiales, de una buena selección de revistas de impacto donde escribir artículos que casi nadie leerá y de un buen criterio para asumir los cargos adecuados en los momentos adecuados. Todo eso puntúa, aun a costa de alejar de la creación intelectual y de la búsqueda científica. Pero, ¿verdaderamente tiene alguna importancia esto último en la Universidad antiilustrada que muchos se empeñan en proclamar como moderna y eficaz?

Los veteranos profesores de formación humanista que últimamente abandonan las aulas creen que sí. Por eso se retiran. No obstante, es dudoso que su gesto tenga repercusión alguna. Para tenerla debería encontrar alguna resonancia en el entorno en que se produce. No es así. Nuestra Universidad, como nuestra escuela, es un mero reflejo. La sociedad en la que vivimos no sólo no tiene intención de compartir los ideales ilustrados, juzgados ilusorios e inservibles, sino que dispara contra ellos siempre que puede. Desde el escaño, desde la pantalla, desde el estudio, desde donde sea. El pensamiento ilustrado no ha demostrado que proporcionara la felicidad. Y esto se paga.

El Pais

RAFAEL ARGULLOL 07/09/2009

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Estados Unidos mantendrá su vigilancia sobre el Gobierno de Internet

Publicat per neanias a 30 Setembre 2009

Europa reclama una gestión multilateral de ICANN

El Gobierno norteamericano mantendrá su vigilancia sobre el llamado Gobierno de Internet a pesar de que mañana expira el acuerdo entre la Administración norteamericana y la ICANN (Corporación para la Asignación de Nombres y Números de Internet), la organización privada sin fines de lucro que gestiona los dominios (direcciones) en Internet. Se trata, de hecho, de la única autoridad mundial que existe sobre Internet. El vigente acuerdo (Joint Project Agreement Between ICANN and the US Government) data de 2006 y establece una serie de métodos y criterios sobre la administración de dominios, pero no altera el marco fundacional por el que el Gobierno estadounidense puede, de hecho, vetar cualquier decisión de ICANN.

Fuentes consultadas por este diario han explicado que la Administración de Obama ha hecho llegar de manera informal a ICANN su postura: se renueve o no el citado acuerdo, la Administración norteamericana no piensa renunciar totalmente a su influencia sobre la entidad. Senadores demócratas y republicanos de los Estados Unidos ya han manifestado su postura totalmente contraria a una hipotética renuncia de Estados Unidos a su control sobre la entidad.

La comisaria de la Unión Europea Viviane Reding manifestó en mayo que no “era sostenible que el gobierno de un solo país tenga el control de la red utilizada por centenares de millones de personas de todo el mundo”. Reding sugirió como fórmula la creación de una especie de G-12 que asumiria la dirección política de este aspecto crucial para el funcionamiento de Internet. La gestión técnica seguiría en manos de ICANN, pero dos representantes de Norteamérica, Sudamérica, Europa, África y tres en nombre de Asia y Australia compondrían este G-12 en el que tendría voz sin voto el presidente de ICANN y al que estarían invitados diversos organismos internacionales como observadores… Hoy se ha mostrado optimista ante la posibilidad de que Estados Unidos relaje su control sobre ICANN.

Este mes, la responsable francesa de Economía digital, Nathalie Kosciusko-Morizet, ha reiterado que es insostenible que una red mundial esté en manos de un único gobierno. La UE se pronunció en agosto pasado sobre el tema insistiendo en la necesidad de que ICANN mantenga la gestión técnica, pero abriendo el control político a un grupo multilateral del que no precisó su composición ya que lo dejaba abierto a negociaciones diplomáticas de todo tipo, para empezar con Estados Unidos.

Los críticos

The Economist publicaba la semana pasada que un nuevo acuerdo establecería distintas áreas de competencia de ICANN donde participarían distintos gobiernos y organismos y sólo en una de ellas, la dedicada a preservar el interés público, Estados Unidos se reservaría un puesto permanente.

Pero la postura de otros países es más radical. Se trataría de prescindir de ICANN, de quien sospechan permanentemente, y montar un organismo gubernamental multilateral. Ya en la Cumbre digital de Ginebra de 2005, países como India o Brasil apoyaron su creación en el seno de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones, organismo de las Naciones Unidas y que fue la encargada de organizar aquella cumbre.

De la misma manera que la crítica al control en solitario de Estados Unidos del gobierno de Internet es mayoritaria, desde distintos ámbitos, se ha manifestado la preocupación porque la administración de los dominios de la Red pase a manos de los gobiernos del mundo en la medida en que la diplomacia multilateral sería incapaz de dar respuesta diligente a los problemas técnicos que plantea este tipo de gestión en una red, Internet, donde los cambios se suceden velozmente. Por otra parte, la presencia de gobiernos tiránicos en esta organización haría peligrar el acceso libre a la Red.

El pacto fundacional

Amadeu Abril, ex miembro del consejo directivo de ICANN, está convencido de que pase lo que pase mañana, el statu quo no se alterará. “El acuerdo que ahora expira trata sólo de criterios y aspectos procedimentales. En el caso de que no se renueve, eso no quiere decir que Estados Unidos pierda el control sobre la entidad. Lo tiene de facto desde que el Gobierno norteamericano le delegó esta función reservándose un derecho de veto que nunca ha ejercido formalmente porque el conocimiento de su postura en un tema por parte de ICANN ya aconseja a ésta evitar el trámite de presentar una propuesta que no acepte Estados Unidos”. Sucedió, por ejemplo, con la creación de un dominio .xxx para los sitios pornográficos. Estados Unidos, y otros muchos países, estaban en contra de la idea de ICANN de crearlo y ésta nunca llegó a presentarlo oficialmente.

El actual presidente de ICANN, Rod Beckstrom, es un norteamericano que fue responsable de la ciberseguridad estadounidense.

Idea polémica

El peso de los países discrepantes crece en la medida que crece el número de sus internautas. Según Forrester, en 2012, los internautas asiáticos serán dos veces más que los americanos. Japón y Brasil también serán otras potencias demográficas en la Red A este tema se añade un polémico proyecto de ICANN, liberar cientos de nuevos dominios de primer nivel. Actualmente, ICANN tiene reconocidos algo más de una docena de dominios de primer nivel (desde los populares .com y .net, a otros como .mobi, para servicios de telefonía móvil; .museum, .edu o .cat, para webs de la comunidad lingüística catalana) y un dominio (de dos letras) para cada uno de los estados (.es). Pues bien, ICANN quiere permitir el registro de cientos de nuevos dominios. El proyecto, mal visto en Estados Unidos, ya ha recibido las críticas de las grandes empresas que estarían obligadas a registrarse en multitud de nuevos, y caros, dominios para proteger su marca de los ciberokupas. El Vaticano también ha manifestado su oposición porque, afirma, no está claro quién estaría legimitado para controlar el registro de dominios religiosos como .catholic, .islam o .anglican

¿Qué es ICANN?

El sistema de dominios se mantiene gracias a una red básica de 13 nodos, ordenadores superprotegidos conocidos como “servidores raíz” instalados básicamente en Estados Unidos aunque los hay localizados en Tokio, Estocolmo y Londres. El servidor A, que controla el funcionamiento del resto está en Estados Unidos. Estos ordenadores no son propiedad de ICANN, pero es ella quien los gestiona. Otra cincuentena de ordenadores espejo duplican los datos y dan mayor velocidad a la gestión del sistema. Cualquier nuevo dominio ha de ser autorizado por ICANN.

El control estadounidense tiene explicaciones históricas. Fue en este país donde nació Internet y donde empezó a diseminarse su infraestructura básica. En 1998, la administración Clinton quiso abrir la gestión de los dominios al sector privado y a organizaciones internacionales y el departamento de Comercio encargó a ICANN que se hiciera cargo de la gestión pero sin perder el departamento de Comercio la titularidad de la misma. ICANN, como entidad privada está sometida a la jurisdicción de los tribunales de California. Un aspecto incómodo de su gestión es que incluso los dominios referidos a un estado, como .es, tienen que tener el beneplácito oficioso de los Estados Unidos.

El Pais

TOMÀS DELCLÓS - Barcelona – 29/09/2009

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Las máquinas toman el control

Publicat per neanias a 30 Setembre 2009

Los científicos debaten si hay que poner fronteras a la creación de vida artificial – La inteligencia sintética ocupa cada vez más espacios cotidianos


Si la madurez de una tecnología es proporcional a las suspicacias que levanta, la inteligencia artificial sólo va 35 años por detrás de la ingeniería genética. La élite de la biología mundial se reunió en 1975 en Asilomar, en la bahía californiana de Monterey, para acordar un estándar de seguridad en el entonces incipiente sector del diseño de genes y organismos vivos.

Si la madurez de una tecnología es proporcional a las suspicacias que levanta, la inteligencia artificial sólo va 35 años por detrás de la ingeniería genética. La élite de la biología mundial se reunió en 1975 en Asilomar, en la bahía californiana de Monterey, para acordar un estándar de seguridad en el entonces incipiente sector del diseño de genes y organismos vivos. Casi 35 años después, la crema de la inteligencia artificial, un sector de las ciencias de la computación particularmente dinámico, ha creído necesario repetir aquella conferencia histórica. Y no es casual que haya sido otra vez en Asilomar.

Los científicos de la computación acaban de discutir la necesidad de poner límites a la investigación en inteligencia artificial y robótica. Algunos están preocupados porque puedan conducir a la pérdida de control humano sobre las máquinas. Algunas son de guerra, como los predator drones, o zánganos predadores, unas avionetas autónomas que sobrevuelan y atacan por su cuenta; otras abren puertas y buscan enchufes para recargarse a sí mismas, hacen experimentos científicos, formulan hipótesis o rastrean un territorio como las abejas. Y para qué hablar de los virus informáticos: eso sí que es puro Asilomar.

La conferencia tuvo lugar el pasado 25 de febrero, fue organizada por la Asociación para el Avance de la Inteligencia Artificial (http://www.aaai.org/AITopics/pmwiki/pmwiki.php/AITopics/Ethics), y sus actas se publicarán en los próximos meses (http://research.microsoft.com/en-us/um/people/horvitz/AAAI_Presidential_Panel_2008-2009.htm). Su contenido ha trascendido ahora por un artículo del especialista John Markoff en The New York Times.

“Los científicos apuntaron a tecnologías muy diversas”, escribe Markoff en el diario neoyorkino, “como los sistemas médicos experimentales que simulan empatía al interactuar con los pacientes, o los virus y gusanos informáticos que se hacen resistentes al exterminio, y por tanto han alcanzado lo que podría llamarse la fase cucaracha [así llamada porque se supone que esos insectos sobrevivirían incluso a un holocausto nuclear] de la inteligencia artificial”. Markoff es uno de los mejores escritores del mundo sobre ciencias de la computación.

También se discutió en la conferencia sobre la posibilidad de que el avance de la inteligencia artificial transforme de modo drástico el mercado laboral. Los robots ya no sólo se encargan de tareas rutinarias, como las cadenas de montaje, sino también de quehaceres intelectuales -o que al menos se han visto así hasta ahora-, como la experimentación genética.

Los científicos descartaron riesgos como el Big Brother de George Orwell, la superinteligencia centralizada capaz de domeñar a la raza humana. Parecen pensar que 1984 es un futuro pasado de moda. Tampoco creen que la inteligencia, con o sin súper, pueda emerger espontáneamente de una red como Internet. “Pero sí coincidieron en que los robots que pueden matar de forma autónoma están ya aquí o lo estarán pronto”, escribe Markoff.

Otro punto de discusión fueron los robots de compañía, como los que está desarrollando la científica española Lola Cañamero en la Universidad de Hertfordshire. Los especialistas no dudan de que estos robots puedan adaptarse a vivir entre personas. Lo que se preguntan es si es adecuado “forzar” a las personas a adaptarse a vivir entre ellos.

Los ordenadores ya igualan a los grandes maestros de ajedrez, pero las tareas que los humanos hacemos sin esfuerzo consciente -como aprovechar un pequeño tropiezo con la alfombra para sentarnos en el único hueco libre del sofá- han resultado hasta ahora imposibles de programar.

La próxima generación de robots no se dedicará a hacer la guerra, sino a acompañar a los solitarios, cuidar a los mayores, entretener a los niños y echar una mano en casa. Y ello implica una avanzada ciencia de la computación que sepa leer e interpretar las emociones humanas, y que permita al robot ir aprendiendo a convivir con las rarezas de su maestro.

El proyecto europeo más avanzado en este sector es Feelix Growing, financiado con 2,5 millones de euros por el programa de robótica avanzada de la Comisión Europea. En él, 25 expertos en robótica, psicólogos y neurocientíficos de seis países colaboran para desarrollar robots “que interactúen con los humanos en su entorno cotidiano y de una forma fértil, flexible y autónoma”. Sus primeras tareas serán la compañía, la dispensación de cuidados, el entretenimiento y la monitorización de pacientes. Éste es el proyecto que dirige Cañamero.

“Para que los robots puedan vivir con la gente, tienen que crecer con los humanos y aprender a interpretar sus emociones”, ha explicado Cañamero. “Esto implica varias estrategias que investigamos en paralelo, como equipar a los robots con el equivalente de un sistema de placer y dolor que priorice sus estímulos, permitirles aprender comportamientos sociales, como la distancia que deben guardar a cada persona”.

La pena, la felicidad, el asco, el miedo, el amor, el odio y la sorpresa no sólo son universales en las culturas humanas, sino que hunden sus raíces en el pasado remoto de la especie. Sus signos externos son numerosos y reconocibles entre culturas. Y por tanto también lo pueden ser para un robot.

Los humanos expresamos muchas emociones con unos signos externos universales e inconscientes. De forma apropiada en estas fechas, fue Darwin quien propuso que gestos como “encogerse de hombros en señal de impotencia, o alzar las manos abiertas en signo de asombro” son producto de la evolución, en su libro de 1872 La expresión de las emociones en el hombre y los animales. Este libro es menos conocido que El origen de las especies, pero probablemente es el fundamento de las modernas ciencias cognitivas. La psicología experimental contemporánea ha dado la razón a Darwin por goleada.

Una máquina que pueda interpretar las emociones humanas también podrá simularlas. ¿O la palabra es sentirlas? Según el test de Turing, tendremos que considerar inteligente a un ordenador cuando lo parezca. ¿No deberemos también considerarle sensible cuando lo parezca?

“Es posible que los robots lleguen a aprobar una especie de test de Turing emocional, pero lo harán con trampas, no porque sientan emociones reales”, afirma Cañamero. “La tendencia en el campo, de hecho, es a pensar que tampoco el otro test de Turing, el original, será una prueba válida de la inteligencia de un ordenador”.

Isaac Asimov imaginó en sus novelas tres leyes que deberían estamparse en los circuitos de cualquier robot: no pegar a los humanos, obedecerles salvo conflicto con lo anterior y autoprotegerse salvo conflicto con todo lo anterior. ¿Hay algo de esto en la robótica de la vida real?

“Las dos primeras no tienen mucho sentido con los prototipos actuales”, responde la científica. “Hay filósofos, sin embargo, que ya se plantean cuestiones de este tipo. Y sí que hay algo de la tercera ley; un robot debe autoprotegerse para funcionar de forma autónoma”. El término ciencia-ficción se queda francamente corto en algunos casos.

Ross King y Stephen Oliver, de las universidades británicas de Gales y Manchester, han inventado un robot que promete liberar al Homo sapiens del más desagradecido de todos sus trabajos forzados: el de pensar.

El autómata de King y Oliver formula hipótesis, diseña experimentos para evaluarlas, los hace sin demora, interpreta los resultados, ajusta sus teorías de acuerdo a ellos y repite el ciclo. La eficacia del robot es similar a la del mejor de nueve licenciados humanos en biología y ciencias de la computación que han hecho la misma investigación en paralelo. Y, por mucha electricidad que gaste, ni roza la cuantía escandalosa de las becas de investigación predoctorales.

Las levaduras sintetizan tres compuestos esenciales (aminoácidos) mediante una red de 25 reacciones químicas interconectadas, cada una catalizada por una proteína. Cada proteína está codificada por un gen, y cada gen se puede inactivar mediante una mutación. Una levadura mutante es incapaz de multiplicarse en un medio de cultivo, a menos que se le facilite el producto de la reacción química que le falta (o de una reacción posterior).

King y Oliver suministraron al robot los reactivos, las 25 levaduras mutantes y unos conocimientos básicos sobre el metabolismo de ese organismo, y le pidieron que descubriera la función de los 25 genes. Y así lo hizo el robot, en efecto. Los dos científicos afirman que su intención no es condenar al paro a los científicos, sino liberarlos de ciertas tareas intelectuales para que puedan concentrarse en “los avances creativos de alto nivel”. Suena bien.

“Si un robot puede hacer algo que sería considerado creativo en caso de haberlo hecho un humano, yo consideraría creativo al robot”, ha explicado King. “Creo que los ordenadores ya han resuelto creativamente problemas de ajedrez y de matemáticas. La cuestión abierta es hasta qué punto eso mismo se puede extender a otros campos del conocimiento”.

La postura de King recuerda al ya mencionado test de Turing, que propone que un ordenador deberá ser considerado inteligente cuando logre engañar a un humano para hacerle creer (en una prueba a ciegas) que también él es un ser humano. Ése hubiera sido probablemente el caso de Gari Kaspárov si no hubiera sabido que estaba jugando contra el ordenador Deep Blue.

¿No estará pensando King en construir un robot periodista? “No, pero sí estoy interesado en un robot crítico de arte”. Eso ya no suena tan bien.

Los robots actuales no sólo incorporan dispositivos avanzados de visión, oído y tacto, sino que también pueden seguir un rastro olfativo, una tarea que había resultado especialmente difícil de programar hasta hace poco: las pistas olfativas del mundo real no forman trayectorias continuas, sino que el viento las fragmenta, las esparce y las desordena. Pero el problema ha sido resuelto por un algoritmo de Massimo Vergassola, del Instituto Pasteur en París, y Boris Schraiman, de la Universidad de California en Santa Barbara. Se llama infotaxis.

Vergassola y Shraiman niegan haber plagiado a los insectos -su algoritmo es más bien el resultado de una reflexión sobre cualquier sistema de rastreo real o virtual-, pero el caso es que las trayectorias de su rastreador artificial recuerdan mucho a una polilla buscando pareja. Las polillas buscan pareja siguiendo el rastro de las feromonas.

La palabra robot viene del checo robota, que significa trabajo. Desde que Tesibio de Alejandría inventó una clepsidra automática en el siglo III antes de Cristo, eludiendo así la penalidad de tener que dar la vuelta al reloj de arena cada diez minutos, la robótica ha avanzado con paso firme para liberar a la humanidad de las servidumbres que le impone su existencia terrenal. Los científicos no quieren renunciar a la inteligencia artificial. Sólo intentan que ella misma no se convierta en una nueva servidumbre.

El Pais

JAVIER SAMPEDRO 06/08/2009

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Turing, ara que encara és massa tard

Publicat per neanias a 30 Setembre 2009

Una disculpa para el matemático que ‘cazó’ a los nazis

Miles de ciudadanos se han sumado a una campaña para que el Gobierno británico ofrezca una disculpa oficial al matemático Alan Turing (1912-1954), que descifró los códigos de las transmisiones nazis durante la Segunda Guerra Mundial, y que se suicidó tras ser condenado por homosexual. Entre los firmantes de la petición se encuentra el novelista Ian McEwan y el biólogo evolucionista Richard Dawkins, según informa la BBC.

La hazaña de Turing se remonta a los años más crudos de la contienda mundial. Como miembro del entonces secreto equipo de científicos de Bletchley Park, Turing lideró la investigación que descifró los códigos de la máquina Enigma, con la que las fuerzas del Tercer Reich ocultaban las comunicaciones sobre sus maniobras. La tarea de Turing y Bletchley Park fue decisiva para conseguir la derrota de las fuerzas del Eje en 1945.

Pocos años después, sin embargo, la proeza de Turing parecía olvidada. En 1952 fue sometido a un proceso judicial bajo la ley de indecencia pública después de que admitiera haber mantenido una relación sexual con un hombre. El eminente matemático oxoniense fue sometido a castración química experimental y se le retiraron los privilegios oficiales, de manera que tuvo que dejar de trabajar para el Cuartel General de Comunicaciones Gubernamentales (GCHQ, en sus siglas en inglés). Atormentado por el caso, dos años después Turing se suicidó al morder una manzana impregnada de cianuro.

Ahora miles de ciudadanos piden una rehabilitación pública de la figura de Turing. La campaña nace impulsada por el ingeniero informático John Graham-Cumming , que pide una disculpa pública por el trato que recibió el joven matemático después de ser condenado. Incluso ha escrito a la reina Isabel II para proponer que Turing sea investido póstumamente como caballero del Imperio Británico.

El trato que recibió “añadió un insulto y una humillación que al final lo condujeron al suicidio”, señala el defensor de los derechos de los homosexuales Peter Tatchell, que también apoya la campaña. “Con la muerte de Turing, el Reino Unido y el mundo perdieron una de sus mentes más brillantes. Se le debe desde hace tiempo una disculpa gubernamental y un exoneración póstuma”.

Precursor de la inteligencia artificial

Turing es autor de un ingente legado científico. Además de contribuir a la creación de la máquina Bombe, que descifró los mensajes encriptados por el procesador alemán Enigma durante la Segunda Guerra Mundial, el matemático también hizo contribuciones importantes a los campos emergentes de la inteligencia artificial y la informática. En 1936 estableció los fundamentos conceptuales y filosóficos para el advenimiento de los ordenadores en un influyente ensayo titulado On computable numbers.

Más adelante, en 1950, elaboró una prueba para determinar la inteligencia de una máquina, test que hoy se conoce como la prueba de Turing. Consiste en una conversación escrita entre un ser humano y un ordenador, sin ningún tema prefijado ni orientación por parte del operador del terminal. Para que el ordenador pueda aprobar, el ser humano no debe darse cuenta de que está hablando con una máquina. La prueba se basa en que las conversaciones se rigen por unas reglas muy complejas que no se pueden reducir a un código binario.

La Prueba de Turing está premiada con una recompensa de 100.000 dólares pero todavía nadie la ha conseguido, aunque según los expertos algunos terminales se aproximan a la hazaña.

Tras la guerra Turing formó parte de varias instituciones, incluida la Universidad de Manchester, donde trabajó en el Manchester Mark 1, uno de los primeros ordenadores modernos.

Graham-Cumming admite que es bastante improbable que se produzca una disculpa oficial, dado que Turing no tiene descendientes, pero añade que el verdadero objetivo de la petición es simbólico. “Lo más importante es que la gente oiga hablar de de Alan Turing y se dé cuenta de su increíble impacto en el mundo moderno, y qué terrible fue el impacto de los prejuicios que recibió”.

El Pais
A. G. – Madrid – 31/08/2009

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Turing, el gay que ganó la batalla del Atlántico

El matemático inglés Alan Turing, personaje clave a la hora de descifrar los códigos de los submarinos alemanes en la Segunda Guerra Mundial, padre de la informática moderna y considerado por la revista Time como uno de los cien hombres más importantes del siglo XX, se suicidó a los 42 años mordiendo una manzana que él mismo había bañado en cianuro. Y de ahí viene precisamente – dice la romántica leyenda-el logo de Apple. Sea cierta o no la explicación de la manzana mordisqueada de Apple, lo que sí son evidentes son los motivos que llevaron a Turing a quitarse la vida: después de contribuir decisivamente a desarrollar la máquina Enigma, que penetró en las entrañas de los secretos militares nazis y sirvió para ganar la batalla del Atlántico, el científico fue condenado por prácticas homosexuales y sometido a una castración química (inyecciones semanales de hormonas femeninas) que adulteró su atlético cuerpo. “Hasta me están brotando pechos de mujer”, escribió desesperado a un amigo. Poco después se suicidó.

La Vanguardia
RAFAEL RAMOS – Londres Corresponsal – 26/09/2009
(Extracte)

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El Vaticano afirma que los curas no son pedófilos, sino “efebófilos”

Publicat per neanias a 30 Setembre 2009

El observador permanente de la Santa Sede ante la ONU afirma que se trata de “homosexuales atraídos por adolescentes”

El Vaticano cree que los casos de pederastia y abusos sexuales en el seno de la Iglesia católica son los mismos o menores que los que suceden en otros ámbitos religiosos.
En una declaración emitida tras una reunión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra, Silvano Tomasi, observador permanente del Vaticano ante la ONU, señaló que “dentro del clero católico, sólo entre el 1,5% y el 5% de los religiosos ha cometido actos de ese tipo”.
Tomasi añadió que la proporción es mucho mayor entre “los familiares, cuidadores, amigos y parientes de las víctimas”.

Además, agregó incorporando un matiz inédito, “no se debería hablar de pedofilia sino de homosexuales atraídos por adolescentes. De todos los curas implicados en casos de este tipo, entre el 80% y el 90% pertenecen a la minoría sexual que practica la efebofilia, es decir, los que tienen relaciones con varones de los 11 años a los 17″.

Tomasi respondió a las críticas vertidas por un miembro de la Unión Internacional Humanista y Ética, Keith Porteous Wood, que acusó a la Iglesia de tapar los abusos a menores y de violar varios artículos de la Convención de Derechos del Niño. El arzobispo rechazó que la responsabilidad principal se dé entre los católicos, y citó estadísticas del periódico Christian Science Monitor, que muestran que las iglesias de Estados Unidos más afectadas por los abusos son las protestantes, mientras que en las comunidades judías es también un hecho “frecuente”.

La declaración concluyó: “Igual que la Iglesia católica se ha ocupado de limpiar su propia casa, sería bueno que otras instituciones y autoridades, donde se reportan la mayor parte de los abusos, hagan lo mismo e informen al respecto”.

Las frases de Tomasi, adelantadas por el diario británico The Guardian, fueron recogidas por el rabino Joseph Potasnik, jefe de la Junta de Rabinos de Nueva York, quien afirmó que “la tragedia comparada es un camino peligroso de recorrer. Todos tenemos que mirar dentro de nuestras comunidades. El maltrato infantil es pecaminoso y vergonzoso, y debemos expulsar a quienes lo cometan de inmediato”.

EL PAÍS
Roma – 30/09/2009

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Insumisos, la batalla por un ideal

Publicat per neanias a 15 Setembre 2009

Cuestionaron en la España de los años setenta el servicio militar obligatorio con propuestas no violentas. Su recuerdo es oportuno en un país con tantos adolescentes sin ideales y tantos políticos sin generosidad

¿De quién se dice aquello de “no sabían que era imposible y lo han conseguido”? Porque si alguien se merece la cita, ésos son los insumisos que en su día vencieron al ejército. Un ejército, el heredado de la dictadura, que no tenía entre los españoles la mejor de las reputaciones, estigmatizado como estaba por haber sido uno de los puntales de la represión franquista. El movimiento antimilitarista le plantó cara pronto y, casi inconcebiblemente, terminó ganando una batalla que sólo cabía dar por perdida. Los insumisos lograron acabar con la mili obligatoria y forzaron a la institución militar a replantear toda su estrategia de fondo. Fue, por muchos motivos, un acontecimiento singular, y merece la pena recordarlo.

No es fácil acotar los orígenes del proceso. La fundación oficial del Movimiento de Objeción de Conciencia -el MOC, el colectivo que gozó de un mayor protagonismo durante los años de la insumisión- data de 1977, pero hay acuerdo en considerar que tal fecha supuso tan sólo un bautizo más o menos formal a un impulso que tenía ya algunos años.
En 1971, con el dictador todavía atado y bien atado a los resortes del poder, Pepe Beunza, el padre del antimilitarismo español, se convirtió en el primer insumiso no religioso al ejército obligatorio (los Testigos de Jehová se habían negado a alistarse desde siempre). Lo arrastraron por 10 prisiones durante casi tres años, pero con el tiempo pudo ver cómo la incorporación a filas dejaba de ser obligatoria. Hoy en día sigue siendo un referente para el movimiento por la paz en nuestro país.

El antimilitarismo bebió de la rebeldía de Mayo del 68, del pacifismo cristiano de los movimientos de base y de los procesos de desobediencia civil inaugurados por Thoreau, Gandhi y Luther King. Hubo también, es cierto, una insumisión específicamente nacionalista. No al ejército, sino a España. No antimilitarista, sino militarista a la contra. Pero de ésa no hablaremos aquí, pues no es sino el mismo belicismo con distintas insignias. La insumisión de la que nos ocuparemos aquí es aquella que ofrecía razones y ejemplos contra una organización social estúpida, injusta y ciega, no contra los particulares colores de la bandera que la arropaba.

Aunque hoy parezca ciencia-ficción, los jóvenes de entonces iban a la cárcel dos años, cuatro meses y un día por un ideal. Podían optar por hacer la prestación social sustitutoria durante un año, por supuesto, pero eso era hacerle el juego al sistema militarista y permitir, por tanto, su perpetuación. Así que decían adiós a sus familias, a sus estudios o a sus trabajos… y se entregaban. Seguían las enseñanzas de la desobediencia civil: jamás acatar lo injusto, pero nunca responder con la violencia. Y asumían además el castigo legalmente establecido. Porque, como Gandhi y King habían enseñado, sólo así puede la sociedad vislumbrar las injusticias y percibirlas como tales, y sólo así será posible el cambio.
Por eso centenares de jóvenes que no sólo no habían hecho absolutamente nada, sino que eran en muchos sentidos los mejores de entre nosotros, acababan en prisión. Y, extramuros, la sociedad empezó a plantearse cosas.

Es difícil, sospecho, que un adolescente de hoy conciba algo semejante. No hay fuerza de convicción más poderosa que la sinceridad y el ejemplo, pero ya no abundan. Yo no viví la transición, pero intuyo que entonces los ideales democráticos eran eso, ideales, y no la palabrería hueca y pomposa en la que se han convertido ahora. Entonces un partido como el PSOE podía ceder a otro grupo político uno de sus dos asientos de los siete que formaban la comisión que habría de redactar la Constitución (¡la Constitución!), sólo porque creía que era justo que así fuera, aunque nada le obligara legalmente a ello.

¿Podemos imaginar algo parecido ahora, cuando nadie le hace ascos ni al menor tránsfuga de pueblo? Para bien y para mal, con la democracia llegó también el desencanto. La política dejó de ser aquello de conseguir el poder para poner en práctica los ideales e, imperceptiblemente, se convirtió en el manejo de los ideales para conseguir el poder.

Los insumisos fueron probablemente los últimos grandes idealistas que dieron la batalla en la arena específicamente política y estatal. Tras ellos, las ansias de transformación buscaron otros cauces. A la desnuda autenticidad de su idealismo, que a nada conduce por sí sola, sumaban unas razones de fondo que era difícil rebatir. La mili obligatoria se había convertido en un ritual vacío de todo contenido. Era un semillero de suicidios, de frustración, un sinsentido amargo. Y el pacifismo dibujaba un horizonte de posibilidades cargadas de esperanza. La cita de Gandhi se repetía por doquier: “No hay un camino a la paz, la paz es el camino”. A Thoreau, encarcelado por negarse a pagar unos impuestos que apuntalaban la esclavitud, su mejor amigo le preguntó: “¿Cómo es posible que estés en la cárcel”. A lo que él simplemente contestó: “¿Cómo lo es que no estés tú?”. Era la anécdota definitiva.

No se trataba sólo de ser justos en la lucha, se trataba de luchar por algo que era eminentemente justo. La abolición de los ejércitos, la concordia universal, la educación por la paz, el desarme… todo era posible y todo había que intentarlo.

De alguna manera, el movimiento murió de éxito. Con la mili obligatoria se extinguió también el móvil aglutinante fundamental. Los insumisos fueron olvidados. Hoy están entre nosotros: pueden ser el carnicero, el bibliotecario o el conductor del autobús, pero lo ignoramos. No recibieron jamás ni una medalla, ni una condecoración, ni un reconocimiento, nada. Gracias a ellos, miles y miles de conciudadanos no desperdiciamos nueve meses de nuestras vidas, pero nadie les ha dicho nunca algo parecido a “gracias”. Ni Pepe Beunza, ni el MOC, ni nada ni nadie han sido candidatos a reconocimiento institucional alguno. Ni una nota a pie de página, sólo silencio. Con todo, el movimiento antimilitarista sigue activo, por supuesto. Tecleen en Google “objeción fiscal”… razones y motivos, por desgracia, no faltan.

¿Y el ejército? La experiencia le hizo aprender muchísimo. Inició una campaña de desinformación digna de Orwell: basta decir que la idea-fuerza es la paz. “Misiones de paz”, “ejército humanitario”, etcétera. Todo muy bonito y todo mentira: la cruda verdad es que tan sólo el 1% de su presupuesto se dedica a ese tipo de misiones internacionales.

Y se trata siempre de misiones en las que España tiene algún interés político obvio. Y abundan las denuncias de brutalidad, de ineficacia o de cosas peores. Y, si de ayudar se trata, las ONG lo hacen mejor y salen más baratas. Siete veces más baratas, exactamente. Y más allá de eso, ¿qué clase de empresa anuncia tan sólo el 1% de su actividad? La maniobra es tan exitosa que incluso se les ha permitido sacar a niños de las escuelas para llevarlos de excursión a los cuarteles. ¿Educación para la paz? No: el mundo al revés.

Si el movimiento antimilitarista no fue más allá a pesar de todo el potencial que encierra se debió probablemente a una carencia de diagnóstico, de visión global. Una lacra que caracteriza nuestra época: nadie sabe hoy en qué creer. Pero ¿por qué los barrios ricos necesitan muros, cámaras y seguridad privada, y por tanto han de invertir en ello buena parte de su presupuesto? Porque si son ricos es que hay otros que son pobres.

Pongan “países” donde digo “barrios” y “ejércitos” donde digo “seguridad privada” y tendrán una fotografía bastante aproximada del concierto mundial de las naciones. Un concierto difícil de cambiar, si no imposible. Aunque quizás, en alguna parte, alguien no lo sepa y haya empezado ya a intentar lo inaudito. Nunca se sabe cuándo prende la chispa de lo imposible.

JORGE URDÁNOZ GANUZA
El Pais, 15/09/2009

Jorge Urdánoz Ganuza, doctor en filosofía, es visiting scholar en la Universidad de Nueva York.

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La antecámara del fascismo

Publicat per neanias a 15 Setembre 2009

Silvio Berlusconi es un autócrata. Por lo tanto, no es exactamente un demócrata. Considera legítimo irse a cenar con uno de sus jueces (en el sentido literal, puesto que deberá determinar el próximo 10 de octubre si su ley de autoinmunidad es constitucional) y no cree conveniente rechazar una invitación para celebrar los 18 años de una muchacha de Caloria, localidad napolitana donde las personas de bien se ven sofocadas por el aire que allí se respira, completamente impregnado de Camorra. Pero, por encima de todo, es alérgico a la sana información.

¿Qué información puede haber en Italia si Berlusconi elimina la libertad de obtener y publicar noticias?

Para el totalitarismo hoy no hacen falta tanques, botas y camisas negras

Para él, un periodista que critica cuando hay algo que criticar en la acción del Gobierno o en la de la oposición, no es un periodista equilibrado: es un periodista comunista. El periodista objetivo es sólo aquel que elogia, y que sólo le elogia a él. Por lo demás, ¿no ha llegado a autodefinirse como el mejor jefe de Gobierno de los últimos 150 años, es decir, desde la misma unidad de Italia? Considera obligado proclamar, más que dejarse entrevistar, cuando son tantas las preguntas a las que debería contestar.

Es un momento realmente angustioso el que está viviendo el sector de la información en Italia. Sometido a dura prueba por Silvio Berlusconi, inicialmente jefe de un grupo de empresas, más tarde jefe de un partido, después jefe de una coalición y al final jefe del Gobierno (¿en qué lugar del mundo ocurre algo así, que una sola persona posea la mitad de las televisiones y la mitad del negocio publicitario, y controle la otra mitad, es decir, el total, cada vez que gana las elecciones?), y por cuanto está llevando a cabo como jefe del Gobierno y como empresario: una ley que limita las escuchas telefónicas (amputando así el ejercicio eficaz de la función indagatoria de los jueces y privando a la opinión pública de la información sobre las investigaciones más importantes).

Y, más insidioso aún, la invitación realizada por Silvio Berlusconi, empresario, editor y presidente del Gobierno, para que no se contrate publicidad en los medios que duden de las declaraciones optimistas de la mayoría parlamentaria y del Gobierno acerca de la crisis financiera, económica e industrial (lo que recuerda mucho el oficio del personaje de Orwell en su novela 1984).

Por decirlo en términos anglosajones: ¿qué clase de perros guardianes (watch-dog) son aquellos a los que se priva de colmillos y de ladridos? Hay buenas razones para dudar de su eficacia. Si los periodistas están obligados a ser los perros guardianes del poder, ¿qué información puede haber en Italia si les quita el derecho a la noticia, la libertad de obtenerla y la libertad de publicarla? Se trata de la antigua cuestión de qué clase de editor periodístico es mejor, el puro (que vive únicamente de su periódico) o el impuro, para quien las empresas periodísticas son sólo una parte de su actividad industrial.

En Italia es un problema antiguo y moderno. En los años sesenta, un petrolero y editor aseguró su neutralidad ante el nacimiento del gobierno de centroizquierda liderado por Aldo Moro a cambio de beneficios en el sector del gas para uso doméstico. Hace dos años, Dolce y Gabbana, ante una crítica bien fundada de Il Sole 24 ore, el periódico de la Asociación de Industriales, acerca de la calidad de los alimentos servidos en su nuevo restaurante, retiraron todo el presupuesto publicitario que destinaban a dicho diario.

Pero con Berlusconi en el poder la antigua cuestión ha adquirido un nuevo envoltorio. Como ha afirmado recientemente, “La televisión es mejor que los periódicos”. Sobre la televisión ejerce un control directo (como propietario y como líder del Gobierno). Sobre los periódicos, indirecto (a través de la concesionaria de publicidad de Mediaset y en su condición del más poderoso miembro de la Asociación de Industriales). Pero con el diario de su hermano ha inaugurado una nueva estrategia. Acaba de nombrar a un nuevo director de su total confianza y en el curso de una semana ha debido (¿querido?) disociarse de él ya dos veces. La primera, a causa de las noticias publicadas sobre el director del periódico de la Conferencia Episcopal italiana, que amenazaban con comprometer las relaciones con la Iglesia de Roma y con el electorado católico de su partido. La segunda, por un furibundo editorial contra el presidente del Parlamento. En el curso de 48 horas ha exigido una compensación judicial de miles de millones de euros a Repubblica y al periódico de la oposición. A este show down ha llegado después de que estallara el caso de las prostitutas de lujo, pero antes no se había quedado con los brazos cruzados, desde luego.

Lo que sí puede decirse es que Silvio Berlusconi ha cambiado de método respecto a 1994 o a 2001. Ya no hay campañas de fichajes en campo adversario (Michele Santoro, uno de los más notorios periodistas de ultraizquierda de la RAI, la televisión estatal, trabajó en 1996 para Mediaset, el grupo televisivo de Berlusconi: pero incluso antes, en los años ochenta, lo hicieron también otras prestigiosas firmas periodísticas como Giorgio Bocca, Repubblica, y Arrigo Levi, La Stampa). Tampoco hay ya edictos de condena al ostracismo. Con presiones oblicuas o explícitas, pero irresistibles en cualquier caso, afirmó en el otoño de 2008 que determinados directores de un cierto número de medios debían cambiar de oficio. El primero en marcharse a casa, hace un año, fue el director de Radio 24 (la radio de la Asociación de Industriales), y después instaló a Gianni Riotta en la dirección de Il Sole 24 ore (con estos cambios el grupo editorial entró en una aguda fase de crisis después de un pasado de grandes éxitos). Una vez eliminado de la dirección de La Stampa de Turín Giulio Anselmi (una de las voces más inteligentes del periodismo italiano con una de las trayectorias más destacadas por su prestigio y responsable autonomía, convertido hoy en presidente de la agencia de noticias Ansa), también el Corriere della Sera sustituyó a su director Paolo Mieli. Más tarde Berlusconi situó a Augusto Minzolini como jefe del TG1, el telediario de la primera cadena de la RAI (primer resultado evidente: completo silencio sobre el asunto de las prostitutas proporcionadas al jefe del Gobierno en su residencia privada de Villa Certosa y en su residencia oficial romana de Palazzo Grazioli); una vez cambiado el director de los noticiarios radiofónicos de la RAI y, dado que el apetito crece comiendo, están al caer numerosos cambios en el tercer canal televisivo de la RAI, último reducto del progresismo televisivo. Desaparecerán sus programas más emblemáticos, como Que tempo que fa, el popular talk show del fin de semana, así como el magacín de investigación de escándalos político-financieros Report, y sufrirá muchos cambios Ballarò, el programa semanal de actualidad política. Hasta hoy, la RAI3 estaba brillantemente dirigida por un católico. Para la dirección del Telediario de RAI3 se postula como sólido candidato Enrico Mentana, director durante más de 10 años, desde el principio, del telediario del berlusconiano Canale 5, hoy distanciado (¿aparentemente?) del mejor jefe de Gobierno que Italia ha tenido jamás.

Todo ello en ausencia de proclamas. Con una soga que envuelve cada vez con más fuerza la garganta de la información libre (y responsable). No hemos llegado al fascismo, pero sí a su antecámara, sin duda alguna. Hoy no hacen falta uniformes, tanques, botas o camisas negras. Basta con el arma envilecedora de una información obsequiosa.

GIANCARLO SANTALMASSI
El Pais 15/09/2009
Traducción de Carlos Gumpert.

Giancarlo Santalmassi es periodista italiano, ex director de Radio RAI y Radio 24.

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